Nuestra historia

 

La Federación de Empresarias Granadinas es una entidad que trabaja para conseguir la igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito empresarial e institucional.

En los últimos años se están consiguiendo progresos realmente importantes en el reconocimiento del papel de la mujer en el ámbito laboral.

Además, gracias al proceso de globalización y modernización de los diferentes sectores, cada vez resulta más relevante conseguir profesionales cualificados y debidamente reconocidos.

Por ello, resulta esencial, facilitar la incorporación al mundo laboral de la mujer y en especial, trabajar sobre las medidas de igualdad. De esta forma, garantizamos un clima de trabajo sano y con resultados competitivos.

Desde luego no es una tarea fácil, en especial dependiendo del sector al que nos dirijamos. Por ejemplo, la ocupación de puestos directivos por parte de las mujeres, aún no ofrece cifras significativas. Por ello, surge la Federación de Empresarias Granadinas (FEG).

Este organismo vela por la inclusión de las mujeres, la igualdad salarial, superar obstáculos y escollos o el reconocimiento del importantísimo papel que las empresarias llevan a cabo en Granada.

Ésta, será una de las primeras líneas de actuación de la Federación. Así mismo, velará por un trato justo, equitativo e igualitario entre géneros. Evitando en todo momento casos discriminatorios e incentivando las políticas de igualdad.

Siguiendo esta línea de actuación, será mucho más fácil y accesible para las personas, involucrase en políticas empresariales que primen los beneficios y las oportunidades profesionales.

No podemos olvidar tampoco, algo tan fundamental como la conciliación laboral y familiar. Debemos asegurar que todos los trabajadores cuenten con esta posibilidad y que no suponga un problema compaginar la profesión laboral con la vida personal.

Así los trabajadores desconectan y son más felices porque pueden dedicarle tiempo a lo que realmente consideran importante.

Por otra parte, se trata de favorecer la implementación de medidas que posibiliten a la plantilla desarrollar todo su potencial profesional sin tener que renunciar a cumplir con sus responsabilidades personales y familiares.

En definitiva, es importante para el progreso de la sociedad, que la mujer ocupe puestos de responsabilidad sobre todo a nivel financiero y económico. Este es nuestro reto para los próximos años.